martes, 3 de mayo de 2016


El tiempo pasa volando. Hace poco menos de un año que escribí mi última entrada "10 cosas que aprendí de la crisis" y esa fue la última entrada.
No, no se me rompió el ordenador, ni fui a parar a una isla desierta sin posibilidad de conexión. Simplemente... me embarqué en otro proyecto. Esta vez, para variar.. no era un proyecto propio. Sino de otra persona.
Uno de mis defectos a la hora de trabajar para otra persona es el exceso de relación con el proyecto que tengo delante.
Esto ya me ocurrió antes (muchas veces), cosa que relato en "De Sanguijuelas y Parásitos". Pero supongo que está en mi código genético porque no consigo arreglarlo.
La verdad es que este nuevo proyecto ha sido toda una serie de clases magistrales, una tras otra.
Reconozco que para bien o para mal, estar tan involucrado en un negocio de hostelería desde el mismísimo principio me ha dado una nueva perspectiva sobre diversos campos de la gestión de un negocio que es tan sumamente diferente a todos las lineas de negocio en las que he trabajado anteriormente. Pero no voy a desglosar todo el aprendizaje que ha supuesto este último año. Me voy a centrar en uno:
Por ejemplo el marketing... No seamos inocentes, el peso del marketing es abrumador especialmente al principio. Y el tiempo no juega a favor. De toda mi experiencia como Community nunca he tenido que desarrollar una imagen corporativa de manera tan veloz, apertura de perfiles y el arranque de estos mismos, logos, web, cartas, menús, tarjetas... Error. Las estrategias de Marketing deberían ser pensadas, repensadas y si es posible volver a pensarlas. Tan malo es hacerlo acelerados como pensar que es algo a dejar para mas adelante. No.
El plan de marketing es la semilla de la que todo lo demás brotará. Hacerlo con prisa no es la mejor forma, y por supuesto hacer un plan de marketing sin tener intención de invertir en acciones de marketing es una estupidez. Pero digamos que tienes a alguien que realiza todo ese trabajo de manera gratuita.. Aún así se requiere de inversión para hacer funcionar las estrategias!!
Sin embargo el desarrollo de marketing hostelero me ha aportado mucha satisfacción profesional pero en este caso me ha proporcionado una visión única al estar dentro del negocio como responsable. No es lo mismo desarrollar una personalidad para un negocio y después marchar a otro proyecto que respirar y ver crecer esa personalidad. Ver como se desarrolla y echa raíces en la mente colectiva de los clientes que día tras día pasan por la barra de ese negocio.
Sea como sea, y dado que estoy un poco oxidado en mi faceta como blogger, no voy a extenderme mucho. A día de hoy considero que este último proyecto esta finito de manera exitosa.
Ahora toca pensar una nueva jugada y ver que nueva mano de cartas me tocan para la siguiente vez. Pero sin duda será una partida muy interesante.

miércoles, 17 de junio de 2015



El ser humano medra ante las dificultades. Una verdad, por lo menos para mi. Antes de la Crisis, (de la Crisis con mayúsculas) yo era un ciudadano más. Uno de esos que se levantan por la mañana temprano para ir a currar. Uno de esos que cargaba con un par de tarjetas de créditos, un préstamo para pagar el coche y algo de efectivo para tomarse un café. No sabía mucho de nada y estaba lleno de ideas preconcebidas sobre política, economía y todos los campos en general.
No veía la necesidad de plantearme un futuro a largo plazo y no veía la necesidad de discutir lo que oía en las noticias.


No puedo decir que yo haya vivido nunca de manera acomodada, e incluso antes de la crisis muchas veces me las veía y deseaba. Pero sin llegar a decir que "viví por encima de mis posibilidades", si que puedo afirmar que no le daba el valor real al dinero. No hablemos de organizarse los gastos, los ingresos y demás mamandurrias... Ahora cada euro que entra ya está predestinado a ser gastado, invertido o ahorrado.


Si hace unos años me hablas de primas de riesgo, de intereses, deuda externa.. te habría mirado con una cara de póquer. En plan "Quieres comunicarte conmigo pero no tengo claro que hablemos el mismo idioma".
Creo que nadie era consciente del peso que tienen las decisiones macro económicas en nuestras vidas hasta que se cuelan, silenciosamente en ellas. Entonces te das cuenta de que haberse dormido en clase de ciencias económicas no fue una decisión inteligente.


España ha guardado un secreto durante décadas. Lo ha guardado tan bien que todos lo sabíamos pero no nos importaba. Como un vergonzoso secreto familiar, lo ocultábamos en esa parte del cerebro donde escondemos todo lo que nos incomoda. Pero como todos los secretos o mentiras.. al final todo sale a flote. No seamos inocentes, en España la corrupción de nuestro políticos era más que conocida. Pero como parecía que las reservas económicas eran infinitas no nos importaba. Es ahora, cuando toda la mierda ha salido a flote que nos llevamos las manos a la cabeza. Miramos al cielo y preguntamos ¿CÓMO HEMOS PERMITIDO ESTO?.


La empatía nunca ha sido nuestro fuerte. Antes de la Crisis, no miraba mucho más lejos de mi ombligo. No me importaba, no me preocupaba. Bastante tenía con mis propios problemas. Pero cuando el problema de otros se convirtió en el mio y mi problema era el mismo que millones de personas, el cuento es diferente. Nada como una buena hostia en los morros para espabilar. Ahora, cuando veo despidos masivos soy capaz de ponerme en el lugar de los trabajadores. Cuando un proyecto emprendedor se cae puedo sentir la impotencia y la rabia de que el mismo sistema vaya en contra de los autónomos. Cuando veo en las noticias embargos, desahucios, pobreza infantil, paro.. ya no puedo mirar a otro lado, porque está por todas partes...


Esto es una enseñanza bastante reciente y creo que tiene que ver más con ir alcanzando madurez que la crisis en si, aunque me queda claro que las situaciones complicadas nos hacen madurar. Antes podíamos ir por la vida arrasando con nuestras "únicas" y "especiales" opiniones. Y no teníamos filtro a la hora de expresarlas. Por cualquier método o vía. Definitivamente hay quien no aprendió esta lección. Pero ahí queda.


Inestabilidad. Esa es una palabra mágica que me ha enseñado la Crisis. Pero ahora... ahora hemos desarrollado el don de la videncia. A día de hoy evaluamos todo con vistas a mañana. Antes de comprar coches, casas o cualquier elemento nos planteamos si el futuro nos sonreirá y permitirá que podamos realizar los pagos. Ahora antes de que las bofetadas lleguen ya hemos diseñado un plan B por lo que pueda pasar. Ser previsores nos puede salvar la vida. Tal vez la lección mas importante.


No se a ti, pero a mi me han educado para ser un currito. He crecido para trabajar en un fábrica, tras una barra de bar o para colocar ladrillos. Estoy pre-programado para tener un jefe, para buscar con ansia una nómina.
Nunca se me ocurrió la locura de empezar mi propio negocio.. tras 4 años, 3 proyectos, 2 fracasos y 2 pequeñas empresas el chip ha cambiado. La Crisis me ha enseñado a (intentar) buscarme las papas, a pelarlas y cocinarlas al gusto.. y que aunque la tortilla se rompa a veces.. otras puede dejar muy buen sabor de boca. Pero el Sistema no juega a favor de los emprendedores o autónomos, así que sigo obligado a cazar una nómina o al pluriempleo.. en un país en el que el empleo no abunda.


La Crisis me ha puesto en situaciones en las que parecía que no había salida. He tenido momentos de ponerme en plan trágico, de mirar alrededor y no ver ni puerta, ni ventana ni agujero por el que escapar. Cuando esto ha ocurrido, la solución ha venido siempre de la mano de personas de lo mas inesperadas. Damos por sentado que cuando no hay aire, familia y amigos vendrán a insuflar oxigeno a nuestras vidas. Sin embargo al igual que a habido sorpresas agradables, también hubo decepciones. Ser autosuficiente no ha sido una mala lección.


Me remito a la frase del principio. El ser humano medra ante las dificultades.. y durante estos últimos años hemos tenido puñados de dificultades. He visto a personas que se han rendido y han tirado la toalla. En las noticias hemos visto personas que se han tirado del puente. Y no digo de un puente metafórico. He visto a lobos vestidos de personas que se han comido a sus congéneres por su propio interés y supervivencia. A veces, ante las dificultades.. el ser humano falla. El lobo que llevamos dentro nos ronda y sale a la superficie dispuesto a quitar el último bocado a quien sea para mantener su status o su estilo de vida. Cuando la situación es extrema puede salir lo mejor de nosotros mismos. Pero también puede salir lo peor.


Y la última lección de esta Crisis.. Se han necesitado mares de lágrimas para aprender. Y harán falta océanos de tiempo para olvidar estas lecciones. Pero uno de mis temores es que en lugar de océanos.. sean charcos y volvamos a repetir los errores...

¿Cuál ha sido tu lección aprendida?

sábado, 23 de mayo de 2015


No se que ha pasado este año, pero estoy más ansioso de lo normal. Y no es por que hoy sea la final de ese trasnochado pasillo de freaks y rarezas musicales en el que se ha convertido Eurovisión. Tampoco es porque, curiosamente en muchas ciudades se desarrollan festividades y eventos, como por ejemplo en Burgos que ha tocado la Noche Blanca.

Estoy ansioso por ver que es lo que ocurre mañana. Los ciudadanos tenemos la oportunidad de dibujar con nuestras manos un nuevo plano político. No solo a nivel nacional, sino en nuestras ciudades y municipios. Muchos, nos quedaremos pegados a nuestras fuentes de noticias favoritas, algunos seleccionarán televisión, otros radio o internet.. y los más avispados combinaremos todo para no perder detalle.

Es curioso, pero creo que en estas elecciones la lupa no se va a centrar en las ciudades en las que estemos empadronados (Burgos en mi caso), ni en las comunidades (Castilla-León para el que no lo sepa).. creo que la lupa va a estar en todo el país. Especialmente en aquellas ciudades que  abanderan el cambio y que pueden significar una ruptura con el pasado. Aquellas que llevan décadas gobernadas por el mismo partido. Por ejemplo, Madrid o Valencia. Que casualmente han sido el paradigma de la corrupción...

Así que este Lunes... España va a ser un país muy interesante. Miles de posibilidades se apiñan en mi cerebro.. algunas buenas, otras no tanto. Me gustaría ver que este país ha espabilado y castigará sin piedad la corrupción que nos lleva rondando desde los tiempos de Matusalén. Me gusta pensar que hemos aprendido que la mayoría absoluta es uno de los peores errores que hay, que si bien puede significar estabilidad, por otro lado nos ha dejado en manos de las decisiones de muy pocos. Especialmente porque un partido con mayoría absoluta puede tirar por la borda cualquier iniciativa de comisiones de investigación. Este es uno de los pocos países donde un parlamento puede interferir en el curso de la justicia en base a una mayoría absoluta.



Por otro lado, los que hemos votado a partidos emergentes, vamos a ver de que pasta están hechos. "Por sus actos los conocerás".. y por sus pactos sabremos que es lo que nos viene encima. Como votantes, esperamos que haya cierta coherencia a la hora de pactar.. y sin duda tenemos lineas rojas que van a ser violadas (casi con seguridad). Veremos paradojas en las comunidades en las que, los que juraban y perjuraban que nunca se unirían lo harán sin rubor. Y no solo eso, veremos mezclas imposibles de colores que solo podríamos ver en el armario de cierta choni televisiva. ¿Veremos el Naranja con tonos rojizos en el Sur y con azulados en el Norte?.
O puede que sea el morado el que nos demuestre que el cambio pasa por hacer maniobras políticas tan increíbles que sonroje a sus votantes...
No lo se, pero este año se huele algo diferente del típico "Votar al Mal Menor". Este año huele a ilusión. Y cruzo dedos para que lo mejor sea lo que pase.

jueves, 14 de mayo de 2015



No pongas el grito en el cielo.. de vez en cuando me gusta compartir con vosotros otras inquietudes a parte de lo que es el campo social (por algo este blog se llama Almasociales).
Y otra de mis pasiones está en la tecnología. Y hoy me gustaría darle vueltas a un concepto que viene con fuerza: la Convergencia.

Cada mes, asistimos a un avance (si no revolución) tecnológica en el tema de los teléfonos inteligentes. Raro es encontrar un terminal de uno o dos núcleos y cada vez quedan menos quadcore. Asistimos al empoderamiento exponencial de nuestros terminales, tal y como en su día ocurrió con los procesadores de nuestro PC.

Ahora es relativamente fácil y económico hacerse con teléfonos que cuentan con 8 núcleos y 2 gb de Ram. Esto es sin duda un hardware que compite directamente con muchos ordenadores y por supuesto más que suficiente para realizar las tareas del día a día.

Hace un par de años, recuerdo que una marca (creo que fue ASUS) lanzó un teléfono que a su vez se podía integrar en la parte trasera de una tablet, completando la experiencia. La verdad es que este artilugio me pareció una revolución, pero ahora la convergencia va más allá. ¿Y si el dispositivo electrónico más generalizado fuera lo único que necesitamos?.


Esto no es ciencia-ficción. Ya está ocurriendo. La convergencia está sobre nosotros. A día de hoy, existen adaptadores que permiten conectar nuestros teléfonos a pantallas HD (como televisores), conectar teclados, ratones y toda la parafernalia... y el resultado es convertir la TV en una TV inteligente. Existen diversas opciones inalámbricas como Chromecast que permiten que podamos visionar ciertos contenidos de manera simultanea.

Ubuntu Phone parece querer ir un poco más lejos. En esa búsqueda por la convergencia, están desarrollando un sistema por el cual, cuando conectamos el teléfono a una pantalla, la salida que vemos es la de un sistema operativo completo (tipo Linux), en lugar de ver tan solo la pantalla de nuestro teléfono,  que podremos controlar con un teclado y ratón. Aunque en un principio esto no tiene relevancia... Imagina un mundo en el que no tienes que cargar con un portátil. Con tan solo conectar tu terminal tendrás todos tus archivos, tu software, tus configuraciones. Cuando quieras ver contenido multimedia (como los servicios de streaming que cada día proliferan más),  tan solo tendrás que conectar el terminal a una TV o a un proyector.

Y para los jugones.. ¿revolución o apocalípsis? Cuando empezaron a surgir los nuevos sistemas portátiles de Nintendo o Sony, se pensaba que la cuenta atrás para las consolas de sobremesa había empezado. Nada mas lejos.. por una razón, nada es comparable a jugar en la televisión de tu salón. Ahora, si se da el caso de que  los diferentes estudios desarrollen juegos para las plataformas móviles (como ya tienen planeado hacer Square-Enix o Nintendo), y lo explicado anteriormente, nada impedirá que conectemos nuestro móvil a una pantalla, junto con un mando wireless y seguir jugando.

Así que en nuestro bolsillo llevamos simultáneamente nuestro PC, nuestra consola y nuestro centro multimedia. Por cierto.. ¿os gusta el nuevo dock que estoy usando?


domingo, 3 de mayo de 2015



Así. A lo bestia y directo.
Hoy me he levantado con un objetivo dibujado en mi adormilada mente: Voy a dejar de ser solidario.

Es que el cuerpo no me para más. De veras, esto de ser solidario y apoyar causas (muchas veces perdidas) es agotador. No paran de salir canas, mi úlcera empeora, mi carácter se hace mas agrio... y ya no digamos la cabeza! Insomnio, tristeza semi crónica, preocupación permanente.

Y con lo fácil que tiene que ser vivir mirando el ombligo propio (o el del cónyuge, si se tercia). Tiene que ser un alivio ver las noticias y no empatizar nada de nada con lo que ocurre detrás de la pantalla.

Si hay un brote de alguna enfermedad mortal, no importa, porque hasta donde se, las ondas no contagian cosas del tercer mundo. Y si hay un brote en ese país será por algo, seguramente un sistema médico insuficiente, falta de preparación... un par de padres nuestros en la misa del domingo por esas miles de almas y a correr.

Si hay un terremoto de esos que limpian un país completo tampoco es que me tenga que preocupar demasiado. Porque si eso ocurre en esos países será por algo, seguramente unas construcciones deficientes, hacinamiento de multitudes... un par de padres nuestros en la misa del domingo por esas 10.000 almas y a correr.

Bueno, pase lo que pase, no hay problema. Vivimos en un gran país que nos mantiene seguros y con un bienestar elevado, especialmente si lo comparamos con los países de las noticias.

Fíjate, ya empiezo a sentirme algo mejor. Parece que si no nos preocupamos de desastres globales, nuestra salud mejora y todo.

Pues la verdad, ya que he empezado con esto de dejar de ser solidario, no veo motivo para parar... Nuestras fronteras están constantemente asaltadas por gente de otros países. No voy a dedicar mucho tiempo a adivinar porque alguien querría venir a este país... dicen que buscan algo mejor. No es necesario que me preocupe de ese tema.. Si el mar no los limpia ya lo harán los pelotazos de los que guardan las fronteras. Ese par de padres nuestros en la misa del domingo por aquellos que se ahogaron y a correr.

Oyes.. parece que mi corazón está mas ligero.

Que cantidad de corrupción hay en España, pero esto nos pasa por mirar. Somos demasiado críticos con los que se sacrifican gobernando. No tiene que ser nada fácil aguantar la tentación de meter mano en una caja llena de billetes. Si en lugar de investigar papeles, indignarnos, intentar cambiar un sistema que no se puede cambiar (porque todos los días nos lo dejan claro), si en lugar de eso, agachamos la cabeza y trabajamos más duro, seguro que todo irá mejor.
Para que queremos tumbar una ley mordaza si solo puede traer cosas buenas. Menos líos en las calles, menos manifestaciones... todo estará más tranquilo!!
Puede que ese par de oraciones en la misa de los Domingos por aquellos que nos gobiernan haga algún bien.

Ya no hablemos de las diferencias sociales, económicas, raciales o sexuales. Creo que voy a dejar de preocuparme también por esas minucias. Con quien yo me acueste es mi problema y no necesito ni reconocimiento ni igualdades.
Si las grandes multinacionales quieren ganar más.. es normal. Para eso son empresas privadas. Si para ganar más tienen que echar a un par de personas no le veo fallo. Ya encontrarán otro trabajo. Yo voy a seguir comprando sus productos, porque molan mucho. El factor humano es una perdida de tiempo. Y si me tocara a mi, me callaría y no montaría tanto jaleo como estos que trabajaban para Coca-Cola. Si la justicia además les da la razón tampoco importa demasiado. Ellos, no son yo.
Y si viene la policía a desahuciar a la familia de al lado, a sus dos hijos pequeños y al perro... tampoco debería preocuparme. Al fin y al cabo si me quedo callado y pago, nadie tendrá motivo para echarme de casa... y en el hipotético caso de tener que alimentar a un niño o pagar la hipoteca, que no quede duda de que mis obligaciones económicas irán primero. Porque el gobierno lo dice así.

Uff, que sensación de bienestar. Que alivio. Ya ni siquiera me importa el tema de las elecciones. Como se que todos van a robar y ser unos sinvergüenzas no me voy a molestar en cambiar. Mejor malo conocido...

Pero.. ¿qué ocurre si todo el mundo hace lo mismo? da igual.. nos vamos todos juntos a rezar a la iglesia del barrio, dedicamos 2 padres nuestros a los desgraciados de este mundo y a correr. Y si alguna de esas desgracias nos toca nosotros, ya vendrá alguien tan iluso e inocente que rezará por nosotros, en lugar de hacer algo.

Que bien se vive sin ser solidario.

jueves, 26 de marzo de 2015



Somos muy de ir a lo nuestro. La habilidad de empatizar con otros seres se va perdiendo gradualmente. Sin embargo de manera puntual, aunque cada vez menos, en esta bola de barro que llamamos Tierra ocurren eventos que de manera muy significativa restablecen el lazo que nos une a los seres que nos rodean.

Y cuanto más terrible es el hecho en si, más se refuerza esa unión. Pero.. ¿Qué ocurre cuando un hecho es tan sumamente aterrador y terrible que supera de largo las expectativas o la comprensión humana? 

Siempre he pensado que cuando ocurra un hecho o desastre global, el mundo por fin evolucionaría.. no, perdón.. no el mundo. Sino nosotros, como especie. Pero las "pequeñas" tragedias que vienen ocurriendo demuestran todo lo contrario. El ser humano está roto... tal vez, más allá de toda posible reparación. Bombardear pueblos, degollamientos indiscriminados, olvidar el ébola porque ya no esta en occidente.. etc.
Las matanzas indiscriminadas ya son un clásico en nuestros tiempo. Los motivos políticos, religiosos o económicos han primado por encima de la vida hace siglos. Pero no voy a desgranar cada uno de los conflictos.. acabaríamos con una depresión de dimensiones apocalípticas. 

Seleccionemos un evento único. Relativamente insignificante. 
Estoy frente al ordenador, en unas semanas tengo vacaciones y tengo la intención de ir a Amsterdam. Junto a mi pareja buscamos todas las ofertas posibles, porque seamos sinceros, hay que economizar. El buscador me devuelve resultados alentadores. Están dentro de nuestro presupuesto. Durante horas y días miramos la evolución de precios. 
Finalmente nos decidimos y compramos un par de billetes de ida y vuelta a Bruselas, porque nos resulta una oferta mucho más atractiva. Ya iremos a Amsterdam más adelante. 
A medida que se acerca el día del embarque los nervios crecen, las maletas están listas, comprobamos que llevamos todo en regla, el DNI... etc. Y partimos hacia el aeropuerto. Allí hacemos cola con otras personas que van en el mismo vuelo. Hay una pandilla de jóvenes, que parece que van de despedida de soltero y no se cortan ni un segundo en mostrar su entusiasmo. Gritan, pelean en broma y si, estorban al resto de la cola. Pero no importa. 
La chica del mostrador nos atiende. No me quedo con su nombre, a pesar de que lleva una gran chapa con el logo de la compañía con la que volamos. Es muy amable y responde a nuestras preguntas con una enorme sonrisa. Nada forzada. 

Mientras esperamos a que se abra el embarque comemos un bocata guarro comprado en la máquina, pensando que debimos haberlos hecho en casa, porque esas maquinas son un autentico robo. Hacemos tiempo hablando de los sitios que vamos a visitar y pronosticando posibles problemas, como donde coger el autobús que nos llevará al hotel. 

Hey!! Por fin podemos embarcar. Decidimos esperar a ser los últimos, es más cómodo que entrar a empujones. En la puerta del embarque y en el mismo avión hay sendos asistentes con la misma sonrisa y amabilidad. 

Ya estamos sentados en nuestros estrechos asientos. Pero no importa. En un par de horas estaremos en Bruselas. Durante el despegue cojo la mano de mi pareja, porque tiene miedo a volar (aunque no lo confiese) y suelta esos graciosos sonidos de miedo contenido. Aprieta con tanta fuerza mi mano que pienso que no voy a poder llevar la maleta cuando aterricemos. El avión se estabiliza y se calma.  

Miró a mi alrededor y hay gente de todos los tipos. Una chica embarazada va de la mano de su novio (no llevan anillo). Él, sin duda es extranjero, tal vez de Bruselas. Puede que vayan a visitar a sus padres.. o que vuelvan de visitar a los padres de ella. 

Un par de lineas por detrás mio escucho los llantos de un bebé. No son molestos y enseguida cesan cuando su madre le da el pecho. Los jóvenes de la despedida siguen armando bulla. No paran quietos y me pregunto si van a estar todo el viaje así. 

Hay parejas de ancianos, mediana edad, trajes de ejecutivos que vuelan solos. Pero no me detengo a observarlos a todos. Ni siquiera cuando a mitad del viaje voy al baño. Cuando vuelvo a mi sitio, ya están pasando el clásico carro con bebidas y aperitivos.. nuevamente tengo hambre. Creo que es por los nervios del viaje. 

De repente escucho golpes en alguna puerta del la parte delantera. Y voces... no entiendo lo que dicen. Están muy lejos. Primer pensamiento.. alguna pareja se ha encerrado en el baño para cumplir su fantasía más privada. Pero los golpes no cesan. 
Los auxiliares van hacia el frontal sin quitar la sonrisa. Me tranquiliza. 
Una sacudida. Noto la mano de mi pareja buscando la mía. Bueno, esto no sería un un viaje sin turbulencias... no acabo ni de pensarlo cuando repentinamente, todos mis órganos vitales suben hasta mi boca. 


OK! ahora si que estoy escandalizado. Los gritos del resto del pasaje son ensordecedores. Incluyendo los de la persona que tengo al lado. Creo que yo también grito. Mi cerebro no para da de lanzar ideas terribles sobre lo que está ocurriendo. Las partes de mi cerebro van a su bola. La parte más práctica me bombardea con ideas en plan "¿Porqué seleccionamos este avión?" "¿Sobreviviremos a un impacto a esta velocidad?" "¿Caeremos en Mar o en Tierra? porque no nado muy bien...?". Y también pienso en palabras grandes como TERRORISMO o FALLO. No lo  pienso demasiado pero seguro que en algún momento me cago en los terroristas. ¿Que suceso ha provocado toda esta Reacción en Cadena que termina conmigo y todo el pasaje muertos en esta circunstancias?
Lo que nunca se me pasa por la cabeza es que Mariló Montero diga que eso nos pasa a todos por comprar un billete low-cost, o que los descerebrados ninis se disgusten porque la noticia de nuestra muerte ocupe la franja horaria de su reality favorito... vamos, tampoco pienso que haya quien se alegre de nuestra muerte por ser de Burgos o de Madrid... o de Cataluña.
Por otro lado, supongo que mi parte mas emocional se dedica a su tarea y de la forma más pesimista. Me dice que ya no veré a mi familia (ojala hubiera pasado más tiempo con ellos), en un flash veo las caras de todas las personas que he amado y querido. Y pienso en todo lo que no hice o me quedó pendiente. Errores, tiempo perdido, oportunidades desechadas y metas sin alcanzar.
De una manera egoísta pero inconsciente, me alegro de no estar solo, porque tengo mucho miedo y tu mano apretando la mía hace que se minimice.  Y ya estoy convencido de que de esta no salimos. La caída parece eterna. El niño de la fila de atrás llora, pero casi no se le oye, los gritos de su madre ahogan el sonido. Me pregunto fugazmente cuantos niños habrá aquí. No parece muy justo. 

Por supuesto, nada de esto ocurrió. Llegamos perfectamente a Bruselas y pasamos unos días geniales en esa ciudad. Y el regreso fue igual de tranquilo. Y continuamos con nuestra vida sin mirar atrás y sin pensar en las posibilidades. 

Así que me llega la noticia de que el copiloto, por razones desconocidas decide estrellar de manera voluntaria el aparato en algún lugar remoto. Y la palabra HORROR se queda muy corta para expresar lo que siento por esta noticia. Como muchos horrores de nuestra sociedad.. esta no es asimilable por mi cerebro... Así que me siento frente al ordenador y lo suelto. Porque si no lo hago... si no lo hago.. me revienta el corazón. 

Por cierto, este texto no es aplicable para los niñatos fans de MHYV, ni catalanofobos. Porque para alegrarse de una muerte, tan solo una implica un grado de psicopatía nivel épico. 

lunes, 9 de marzo de 2015



Soy consciente de que el día de la mujer ya ha pasado. Durante las 24 horas del 8 de marzo, se celebra, se reivindica, se protesta y se ensalza. Tenemos presente todo lo que las mujeres han hecho por la sociedad.
Aprovechando este señalado día y que es año de elecciones los diferentes partidos políticos han sacado todo su arsenal sin ningún tipo de sonrojo para convencer a una importante sección del electorado de que ellos son los más feministas.
Se han publicado estadísticas de lo más desvergonzadas para resaltar lo mucho que se ha hecho en favor de la mujer durante este año. Análisis, números, cifras enmascaradas, reales o irreales.
Y por supuesto se ha hecho retrospectiva de los "muchos" avances que se ha hecho en el campo de la igualdad. ¿Suficientes? claramente no.
También hay personas que de manera continua, menos publicitada pero constante, luchan para que la igualdad (la real, no la decorativa) se convierta en realidad. Con todo mi respeto y humildad esta entrada va dedicada a ellos.
Y también están las personas que reclaman un resarcimiento, compensación y pago por las injusticias y afrentas que el genero ha tenido que sufrir. Son la cara y la cruz del cambio, porque el resarcimiento, lleva a la venganza, y con la venganza solo llegamos a un nuevo desequilibrio.
No hace muchas semanas nos asaltaban la noticia sobre la brecha salarial que separa hombres y mujeres. Año tras año, nos cuentan el recuento de mujeres directivas que hay en los consejos directivos de las empresas mas influyentes del IBEX35. Y es lo mismo que el año anterior.. y el anterior.

Pero de todas las estadísticas una es la peor de todas. Aquella que habla de las que ya no pueden hablar por si mismas. Las de las mujeres asesinadas por sus parejas, ex parejas o enfermos mentales con un desmedido afán de posesión. Y no se consigue reducir este fatídico número. Ni el número de aquellas que son maltratadas de otras formas. La verbal, o la psicológica.
La sociedad ha aprendido a convivir con este número negro. O tal vez nos deja ya indiferentes. Los tiempos son duros y ahora se nos adoctrina para agachar la cabeza y no ver lo que ocurre a nuestro alrededor. Oimos gritos a través de la puerta de nuestra vivienda y subimos el volumen del televisor para no escucharlo. Vamos a lo nuestro y el día 8 de Marzo nos llevamos las manos a la cabeza. Somos así.

Pero no nos encallemos en el pasado. Miremos al futuro. No por las mujeres, no por las niñas que llegarán a ser mujeres. Vamos a hacerlo por nosotros, por la sociedad.
El ser humano es caos puro y duro. Amamos enfrentarnos los unos con los otros. Como si lo tuviéramos programado en nuestro código genético.
Nos enfrentamos por razones de sexo, de orientación, de raza, geográficas, políticas o religiosas.. da igual. No importa. Encontraremos motivos para excluirnos los unos a los otros, para separarnos y para destruirnos.

Pero imagina que eso cambia. Imagina que no hace falta que una fecha señalada del calendario tenga que ser marcada para recordarnos una verdad básica. Una verdad que nos negamos pero que nos ronda constantemente. Todos somos iguales.
Y hasta que no lleguemos a esa verdad, lo cual ocurrirá eventualmente cuando estemos al borde de nuestra destrucción, no seremos capaces de borrar estas fechas negras del calendario.
Así que tenemos 364 días para trabajar en ese objetivo hasta que no haga falta hacerlo ni recordarlo..

¿Nos vemos el año que viene y veamos si las estadísticas han cambiado?

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