jueves, 21 de febrero de 2013


Hace unas semanas, en mi muro de FB leí un alegato para la defensa del comercio local. Si, Comercio Local. Sé que no estamos acostumbrados a este término cegados como estamos por esas grandes maravillas arquitectónicas que nos prometen sonrisas, experiencias, comodidad y por supuesto unas grandes ofertas de las marcas más populares. Hablo de los centros comerciales.

Sinceramente, nunca había reflexionado sobre este punto hasta que hace poco, realizando la búsqueda de un local para un posible negocio me acerque a la zona más céntrica de Burgos, ciudad donde pase mi infancia y parte de mi juventud. Así que fui a ver el local que tenía en mente, que está situado en la mismísima Plaza Mayor… Después de verlo, no muy convencido me decidí a mirar más locales por la zona. 

No tuve que irme muy lejos, a decir verdad empecé a ver escaparates (de los cuales no me percaté anteriormente) con esos llamativos carteles de “SE ALQUILA” o “SE VENDE” por todas partes. Tiendas de zapatos, joyerías, tiendas de sombreros, de regalos, floristerías. Todo cerrado.
La explicación era sencilla. Burgos es una ciudad relativamente pequeña en la que en los tiempos del Boom de los Centros comerciales se construyeron tres, situados en el centro, en el Sur y en el Noreste.  Sobradamente suficiente para ofrecer servicios a la ciudad. Si a esto le sumamos la fuerte crisis que se viene sufriendo.....

Yo no pretendo provocar una polémica porque al fin y al cabo… los centros comerciales permitieron la apertura de nuevos negocios (la mayoría franquiciados) y se crearon empleos…  pero pienso que a veces deberíamos aplicar un poco de proteccionismo sobre nuestros productos. Quiero decir que antes de los Centros, y de esas marcas francesas o alemanas (o de la típica tienda de chinos) había vida en los barrios. Íbamos  a la carnicería del vecino, comprábamos flores en la tienda de la amiga de nuestra madre y regalos y juguetes en la Plaza Mayor… nos tomábamos las tapas en el bar de algún amigo y por supuesto el pan… el de toda la vida en la panadería de toda la vida. Porque antes gastabas en un negocio y ese negocio gastaba en el de sus vecinos y así sucesivamente y de esa forma se mantenía un equilibrio que evidentemente ya no está.

Hemos ganado en variedad, impresionantes rangos de productos que son traídos de más allá de las fronteras y a un precio mucho menor que el que teníamos aquí. Pero… creo que nos está pasando factura.
No sé si a estas alturas sonaré muy nacionalista (no lo soy) y no soy un economista, por lo tanto no puedo predecir o estudiar las consecuencias que puede tener una vuelta a comprar en el barrio o a comprar producto que nosotros producimos en lugar de producto exterior, antes de que esas pequeñas tiendas (ya sean las físicas de toda la vida o las tiendas online de los Emprendedores) acaben por ser algo raro en el panorama urbano y social.  

Pero me parece que ese alegato que os mencionaba al principio tiene mucho sentido y que de los pocos eurillos que tengo para gastar, los gastaré con un poco más de juicio. Y no quiero decir que lo vaya a hacer de manera obsesiva y compulsiva… pero me esforzaré un poquito más. Y creo que si todos nos esforzamos un poco más… algo bueno puede ocurrir.
Y si, voy a invertirlos en los negocios de mis conocidos emprendedores, de los que sé que están trabajando e invirtiendo aquí y peleando día tras día para mantener sus establecimientos y sus sueños abiertos. Compraré mis regalos en Regalos Para Chica (www.Regalosparachica.com) porque sus productos sociales manufacturados y artesanales impulsan y ayudan a gente que lo necesita y sé lo comprometidos que están. Comprare mis tartas de pañales en BebesRegalos  (http://www.facebook.com/bebesregalos.tartasdepanales?fref=ts) cuando se requiera para los pequeños de la casa.
Tomaré mis tapas en La Bodega Salinas (http://www.facebook.com/labodegasalinas.labodegasalinas?fref=ts) y en Tapería Santa Clara (http://www.facebook.com/taperia.santaclara?fref=ts) Siempre que el final de mes lo permita...
 Y por supuesto... Compraré el pan… en la panadería de siempre antes de que la cierren también. Así que pido Protección Para el Menor de los negocios, para los mas pequeños porque hablando desde un punto puramente sentimental, es muy triste ver una ciudad con el cartel de “Cerrado Hasta Nuevo Aviso”.
Por cierto, las imágenes las he sacado de la pagina de FB Amigos y Amigas en Defensa del Pequeño Comercio. Una página muy interesante con noticias referentes a Emprendedores y Comercio Local.  http://www.facebook.com/pages/AMIGOAS-EN-DEFENSA-DEL-PEQUE%C3%91O-COMERCIO-TRADICIONAL/114739425214995?fref=ts

2 comentarios:

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