viernes, 7 de noviembre de 2014



Todo el mundo conoce  Disney. Esa fábrica de ilusión y de magia. Como muchos de vosotr@s, sin duda he pasado horas de mi infancia viendo sus películas, sus series y la hora Disney. No se si últimamente habéis paseado por su canal en TDT (ya sea en su versión gratuita o en la de pago), pero está claro que mucho ha cambiado.

Desde mi punto de vista como consumidor, veo que Disney tiene dos lados. Por un lado el de las series de lo mas absurdas, con diálogos que rozan el electroencefalograma plano que parecen salidos de un niño de tres años (incluso si lo ves en V.O.) y que ocurren en una realidad extremadamente pija y despreocupada donde los adolescentes tienen preocupaciones tan nimias como estúpidas. Bastante desconectadas de la realidad a todos los niveles.


Por otro lado, tenemos a una empresa que semana tras semana emite sus viejos (y no tan viejos clásicos). Ya sean esas películas de animación que nos hicieron soñar de pequeños, como Aladdin, Rey León, La Sirenita.. o las producciones Pixar, que acabó liquidando a la división de animación pero que nos trajo maravillas como Toy Story (de la cual se anuncia una cuarta parte), Cars o Los Increibles. Up!, Wall-e... geniales. Pero Pixar tampoco parece escapar de esta época de secano en lo que a creatividad se refiere. 4 partes de Toy Story es un poco redundante. Leches ¡¡¡dejen a esos muñecos descansar!!! y después de Cars, vino Cars 2, Aviones, Escuadrón de rescate.. pronto harán películas sobre cazuelas parlantes u otros objetos cotidianos. ¿te abandonaron las musas? ¿o simplemente das por sentado que no necesitas adaptarte? ¿Pasarás la próxima década adaptando cuentos clásicos a películas? ¿Dónde está tu innovación y creatividad?.


La adquisición de dos nuevas y grandes franquicias como son Star Wars y Marvel parece dar algo de oxigeno a esta marca. Pero su insistencia en dar su toque pseudo-infantil a todo lo que toca puede que desgaste esta nueva formula rápidamente.

Ahora, siempre desde mi punto de vista es bastante obvio que Disney tiene que actualizar su plan de Marketing y su estrategia. Necesita buscar y conectar nuevamente con su público.
A parte claro, de su falta de presencia en RRSS con campañas que no pasan de los cánones clásicos en el mundo de la publicidad pero sin explotar el inmenso poder que podría tener a nivel mundial si usara formulas más novedosas.
Sus resultados durante el año pasado fueron desastrosos, repuntados gracias a las nuevas franquicias y especialmente los pelotazos cinematográficos de Marvel. Sin duda el lanzamiento de Star Wars VII también supondrá un empuje épico. Pero... eso no es Disney, ya no es la fabrica de sueños y grandes hitos que durante décadas  quedaron quemados en nuestra memoria.

Se acabo la magia y parece que todos los cuentos han sido contados. Aunque se empeñen en hacer adaptaciones nada fieles a los cuentos clásicos para sorprender. O produzcan un amalgama de cuentos y lo lleven a la pantalla como su próximo musical "In to the Woods".

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